La Terapia del Dolor se ocupa del diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades dolorosas agudas y crónicas, tanto de origen oncológico como no oncológico. El primer paso es identificar las causas y las características del dolor, para así construir un camino de tratamiento adecuado a las necesidades del paciente individual. El objetivo no es solo reducir el síntoma, sino también mejorar la calidad de vida y la funcionalidad de la persona, ayudándola a recuperar las actividades diarias normales.


