La consulta de Alergología se ocupa de la rinitis y el asma bronquial por alérgenos inhalantes (polen, ácaros, mohos); de la urticaria, de la dermatitis, de la alergia alimentaria, de la alergia de contacto, de la intolerancia alimentaria, de los eccemas de contacto, de la alergia a fármacos y de las vacunaciones antialérgicas.
La consulta externa prevé además la realización en régimen de hospitalización de algunas pruebas alérgicas de segundo nivel (pruebas definidas “de riesgo”) que requieren una vigilancia y una monitorización continua del paciente y para las cuales se requiere la presencia, además del alergólogo, también de un médico anestesista-reanimador.


