En la actividad ambulatoria de Psiquiatría se realizan el diagnóstico y el tratamiento de trastornos psíquicos de diversa índole, desde los más graves, como los trastornos psicóticos y los trastornos del estado de ánimo como el trastorno bipolar y los trastornos depresivos, hasta los trastornos de ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo, los trastornos por estrés, los trastornos psicosomáticos, los trastornos del sueño, los trastornos por dependencia de sustancias y por adicciones comportamentales, y los trastornos mentales asociados a patologías neurológicas y somáticas en general.
El diagnóstico se funda en una base estrictamente clínica, en eventual colaboración con otros especialistas de la clínica, para consultas y prescripción de evaluaciones somáticas e investigaciones instrumentales.
Se atribuye particular relevancia al análisis en profundidad de las relaciones entre las condiciones físicas y el estado mental, con investigaciones sobre las implicaciones somáticas y cognitivas de la depresión, la ansiedad y el estrés.
El proyecto terapéutico es individual y prevé la prescripción y gestión de tratamientos farmacológicos, con evaluación de eficacia y tolerabilidad, con una posible integración nutracéutica e indicación de vías de psicoterapia.


