El control a lo largo del tiempo es parte de la atención. El programa de seguimiento es riguroso y personalizado, con el objetivo de:
Espacios de escucha dedicados al bienestar psicológico y a la sexualidad, para afrontar el impacto de las terapias en la vida en pareja, en la fertilidad y en la menopausia inducida.
Monitorización de la función cardíaca después de tratamientos con fármacos potencialmente cardiotóxicos o radioterapia izquierda, con indicaciones prácticas sobre alimentación y actividad física.
Prevención y tratamiento de las toxicidades dermatológicas y de los medicamentos, con atención a la protección y el cuidado de la piel durante y después de las terapias oncológicas.
Bienestar, relajación y autoestima, con protocolos certificados y seguros, asesoramiento de imagen, maquillaje correctivo y apoyo tricológico para el cuidado del cabello antes, durante y después de los tratamientos.
Rehabilitación, movimiento y recuperación de la vida cotidiana, con itinerarios específicos también para la gestión del linfedema.
Apoyo para recuperar el bienestar de la voz, la respiración y la deglución después de los tratamientos.
Asesoramiento dedicado a los aspectos endocrinológicos, metabólicos y nutricionales.
Itinerarios dedicados a las personas mayores, con el objetivo de definir tratamientos apropiados y tolerables y de preservar, cuando sea posible, la salud general, la autonomía y el bienestar diario.
Protección de la salud reproductiva y hormonal, coordinando el tratamiento del cáncer de mama con la prevención y el tratamiento de las patologías del aparato genital.
Evaluación del riesgo hereditario e indicaciones para programas de seguimiento y prevención familiar.
Métodos complementarios y validados científicamente que se suman a las terapias convencionales para el manejo de los síntomas, la reducción del cansancio y el estrés y el apoyo al bienestar psicológico y físico general de la paciente.